UCES.DG · enseñanza y aprendizaje del diseño
año 14 • n° 24 •septiembre • febrero 2026 • argentina
E-ISSN: 2344-9551
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brandy.” (Ferrer, 1999, p. 121) No obstante, la aparición de ésta no garantizaba su éxito, pues a la
ardua labor de conseguir anunciantes le seguía la difícil tarea de cobrar por los mismos.
El acercarse con las personas le permitió conocer las necesidades e intereses que tenía cada uno
para sus productos. Con la finalidad de proponerles ventajas para cada uno de ellos comenzó a
investigar sobre publicidad, lo que no resultó sencillo, pues lo que pudo conocer sobre ésta se
encontraba en inglés. De este modo, la revista le permitió ir más allá de ella, con lo que su trabajo
comenzó a ser conocido, llevándolo por nuevos caminos: “Mercurio me ha abierto posibilidades
de un destino profesional en el medio de la publicidad. Como anunciante de la revista figura la
Agencia Madero, que pertenece a Casa Madero, con sede en Parras de la Fuente, Coahuila. El
gerente de la oficina, don Jorge T. Salazar, con el que converso cada mes en sus oficinas de
Tacubaya, me ha animado para que participe en un concurso abierto para ocupar el cargo de jefe
del Departamento de Publicidad que se quiere crear en la ciudad de México.” (Ferrer, 1999, p.129)
Este concurso lo llevaría una vez más a investigar sobre publicidad, encontrándose nuevamente
con las fuentes o por lo menos lo que tenía a su alcance, en inglés, lo que volvió a considerar como
una limitante que tuvo que vencer. Con ello resulta entendible que sus reflexiones las fuera
publicando y poniendo a disposición de los hispanohablantes.
Su permanencia en Casa Madero se prolongó por quince años, en los que más que encasillarse o
conformarse, su conocimiento y presencia en la publicidad se fue expandiendo. Dentro de la misma
casa se crea la agencia de publicidad Anuncios Modernos, de los que será nombrado gerente
general. Desde esa posición, además de mejorar su situación económica, también pudo expandir
su red de contactos. A ello, debe sumarse que comenzó a incursionar en las diferentes variantes de
publicidad y ya no sólo a través de los medios impresos.
A pesar de la estabilidad que había conseguido a través de Casa Madero para 1960, por un
problema que no le atañe directamente, presentó su renuncia a la dirección de Anuncios Modernos,
con lo que entró en la disyuntiva de sí seguía en el terreno de la publicidad o emprender un nuevo
rumbo. La decisión no resultó sencilla, llegando a reflexionar: “La andadura publicitaria me ha
llevado de la necesidad a la curiosidad. ¡Cuánto hay por descubrir y aprender en ella! Lo que ahora
he resuelto no es lo ideal. Estar interesado en la publicidad no significa aceptarla
incondicionalmente. Es la alternativa que me parece más viable, de acuerdo con las circunstancias
y mis propias posibilidades, pero no desconozco sus riesgos, que están más que en su naturaleza,