
Revista de Ciencias Empresariales y Sociales. Vol. 13, N°1, 2026 (enero-junio)
ISSN electrónico 2618-2327 (1-26)
Sí, eso creo. En general, tenemos un cambio de estructura, en una
partitura histórica sociocultural muy moldeada por la gran elocuencia, por
la gran narrativa, por las utopías, por los medios de comunicación como
industria, todo lo que conocemos. Y eso, en cierto modo, ayudaba a
constituir identidades colectivas y ahora está mucho más fragmentado. Lo
sabemos. Pero por otro lado, tenemos esta fragmentación, esta dinámica
descentralizada en las redes. Creo que tenemos, de otras maneras,
referencias que sí contribuyen a la construcción del reconocimiento social
y de las identidades. Aunque estas identidades, que incluso hoy discutimos,
son mucho más inestables de lo que eran. (G3M14 - Periodista)
Pienso que sí. Dan poder, construyen nuevas representaciones,
nuevas identidades. Creo que Internet tiene un gran poder sobre la gente,
sobre la mente de las personas, sobre esta construcción de valores y
significados. Inclusive pienso que es muy peligroso en este aspecto. Creo
que potencializa y construye falsas realidades. Eso es lo peligroso porque
Internet crea una segunda realidad que puede llegar a ser más real que la
vida material, y entonces te induce, potencializa esta dimensión simbólica
para bien y para mal. Creo que es así, incluso crea otros valores y otras
ideas. (G4F4 - Abogada, Filósofa, Investigadora)
La gran exposición de las personas en Internet también fue un tema que llenó las
narraciones de la muestra. Internet como escaparate de las acciones cotidianas, en
particular, de las acciones de consumo que validan y realizan la identidad del sujeto. Para
Slater (2002), la identidad moderna puede entenderse mejor a través del "consumo". Para
este autor "Elegimos una identidad para nosotros mismos en el escaparate del mundo
social pluralizado; nos encontramos reflexivamente con acciones, experiencias y objetos
como parte de la necesidad de construir y mantener la propia identidad". (p.87). Sin duda,
los valores, significados y creencias atribuidos a los bienes y servicios seleccionan y
dirigen las elecciones de los consumidores que alimentan y refuerzan sincrónicamente la
construcción de la identidad. Por lo tanto, se subraya que la representatividad simbólica
de las prácticas de consumo se traslada a la identidad del consumidor y sostiene las
relaciones sociales. Un ejemplo de los cambios observados en la contemporaneidad.
Por supuesto. ¡Internet es un gran escaparate! La gente se expone
todo el tiempo. Todos al mismo tiempo, es algo que incluso nos cuesta
entender cómo se convirtió en una fuente de ingresos. Y la gente acaba
exponiendo mucho de lo que consume, de lo que usa, de lo que hace, en
Internet. Internet se convierte en un espejo de la vida, de las preferencias,
de todo. (G4F13 - Médica)