
Revista de Ciencias Empresariales y Sociales. Vol. 13, N°11, 2026 (enero-junio)
ISSN electrónico 2618-2327 (1-32)
atributos fundamentales: el clima, la acogida y hospitalidad, la proximidad geográfica, la
positiva relación calidad/precio, y la riqueza de la cultura y autenticidad. En conjunto, este
conjunto de atributos constituye el pilar central de la imagen post-visita, representando los
principales motores (drivers) de satisfacción y, en consecuencia, los argumentos más sólidos
para una futura re-visita o una recomendación positiva a terceros.
Por el contrario, entre los no consumidores (visitantes potenciales), la imagen previa al
viaje también es predominantemente positiva, pero se construye sobre una base
cualitativamente diferente, más abstracta y mediada por fuentes externas. Para este grupo,
el clima se erige como el atributo líder indiscutible —mencionado por 6 de cada 10 personas—
, confirmando su papel de atractor universal primario. Esta imagen se completa con
asociaciones genéricas como "exotismo", "paisajes" y "cultura", las cuales, sin embargo,
carecen de la densidad emocional y el matiz que aporta la experiencia directa. Cabe destacar un
perfil particular dentro de este grupo: para los Marroquíes Residentes en el Extranjero (MRE),
la connotación del destino es primariamente afectivo-familiar ("visitas familiares y
vacaciones"), lo que configura un perfil motivacional y evaluativo claramente distinto del
turista internacional típico.
Sin embargo, un análisis más profundo —que contrasta las respuestas espontáneas con
las obtenidas mediante listas de atributos predefinidos— revela déficits de imagen críticos que,
de no abordarse, podrían erosionar la competitividad del destino a medio y largo plazo.
Fundamentalmente, estas carencias se manifiestan en dos frentes principales:
Un hallazgo de gran relevancia estratégica es que la seguridad no fue mencionada de
forma espontánea por prácticamente ningún encuestado. No obstante, cuando este atributo se
presentó de manera asistida, fue ampliamente reconocido y valorado, especialmente por quienes
ya han visitado el país. Esta disparidad indica dos aspectos clave: por un lado, la seguridad
funciona como un atributo "higiénico" o básico; es decir, se da por sentado cuando está presente,
pero cualquier percepción negativa tendría un impacto gravemente perjudicial. Por otro lado, y
más importante aún, existe una clara brecha de comunicación estratégica. La ONMT no está
comunicando proactivamente la seguridad como un activo de marca, lo que representa una
oportunidad perdida. En efecto, esta omisión impide mitigar percepciones de riesgo en
mercados sensibles como el europeo y, sobre todo, bloquea la posibilidad de convertir este
atributo "invisible" en un argumento diferenciador explícito y potente.